Mi investigación sobre el parto respetado

Como buena primeriza, española, antes de empezar a investigar sobre el parto, no tenía ni idea de lo que es parir y tenía mis ideas preconcebidas, las ideas que tienes en tu cabecita por las ideas que te cuenta la sociedad en la que vivimos.

La primera vez que me planteé investigar sobre este tema fue cuando una chica me preguntó por Instagram si iba a utilizar epidural en mi parto y mi respuesta fue “por supuesto!” no tenía ningún tipo de duda. Pensaba: ¿cómo no voy a utilizarla? es como si me preguntasen si me voy a poner anestesia para quitarme una muela… una respuesta tan obvia que hasta me ofendió un poco… pero mi cabeza no se quedó tan tranquila con esa respuesta que di… así que ahí empecé a devorar libros y pelis sobre el embarazo y el parto. Doy gracias a que tengo una mente flexible.

Me he leído un montón de libros y seguramente no tengáis tiempo o no os apetezca leer tantos, aunque si podéis os recomiendo leerlos (en este post os dejo toda la lista), y os recomiendo que por lo menos leáis estos dos libros y veáis estas pelis que os dan una visión bastante amplia de lo que es el parto:

Libros:

  • La nueva revolución del nacimiento de Isabel Fernández del Castillo: para mi el mejor libro y el más completo si sólo vas a leer uno. Tiene muchos testimonios sobre partos naturales y medicalizados y estadísticas. Habla mucho sobre la importancia del parto respetado. Aquí me empiezo a plantear muchas cosas de cómo quiero que sea mi parto.
  • Un regalo para toda la vida de Carlos González: imprescindible libro sobre la lactancia, muy completo y didáctico.

Pelis/docus:

  • Orgasmic birth – Debra Pascal Bonaro
  • The business of being born – Abby Epstein con Ricki Lake

Las conclusiones que he sacado de mi investigación son estas:

  • Los partos están medicalizados en un porcentaje muy alto. Se ha perdido la esencia de lo que es parir. Se ha perdido nuestra parte intuitiva y nuestro protagonismo en el parto.
  • Nos hemos convertido en objetos pasivos de los médicos, no tenemos opinión. Seguro que esto te parece lo normal en un parto “Relájate bonita, no te preocupes guapa, ya me encargo de todo. Este es mi trabajo y lo hago desde hace años, fíate de mi”. Muy bien, pero, ¿sabes lo que te están haciendo y es lo que quieres? o, ¿te sientes obligada a “seguir órdenes”?
  • Nos “han robado el parto”. Desde que he empezado a publicar este tema en las RRSS, he recibido cientos de mensajes de madres con sus testimonios de cómo se han sentido en la peor de sus pesadillas al parir, y a la vez otros (muchos menos) de madres que han sentido que ha sido la experiencia más maravillosa y sexual de sus vidas.
  • La depresión postparto es una enfermedad de occidente y de los países donde el parto está medicalizado.
  • Solo el 10% de los partos son de riesgo y las tasas de partos instrumentados llegan en muchos casos al 80-90%. Una auténtica salvajada. La medicina hay que utilizarla y está genial pero sólo cuando haga falta, no como pasa muchas veces, que se medicaliza un parto por comodidad (de lunes a viernes, antes de unas vacaciones…) de los médicos y muchas veces también de las embarazadas.
  • El solo hecho de tratar a una embarazada que va a parir como una enferma hace que las posibilidades de que haya problemas en el parto se multipliquen, es como la pescadilla que se muerde la cola: desde el escenario del parto (luz, cero intimidad, oxitocina artificial, episiotomía, epidural…), pasando por la postura de litotomía (tumbada con las piernas en los estribos) que está mas que demostrada como ineficaz, peligrosa maniobra de kristeller, la programación de los partos sin causa necesaria, el no contacto piel con piel…

Visión jerárquica del parto

España sigue siendo un país con una gran visión jerárquica (patriarcal) de la naturaleza y del mundo como una entidad dual en la cual, una parte es superior y, por tanto, tiene el deber y la responsabilidad de escudriñar, desvelar y finalmente dominar a la otra parte que, casualmente, es la que tiene el poder de dar vida. Es una visión que justifica que:

  • La tecnología domine y explote la naturaleza.
  • La razón desprecie y desvalorice la intuición, la observación, el instinto y todo tipo de vías de conocimiento consideradas no científicas.
  • La mente domine al cuerpo, considerado algo inferior.
  • Lo masculino domine lo femenino.
  • Las rutinas obstétricas repriman y sustituyan la fisiología de la mujer.

Parto humanizado, respetado y parto natural

Seguro que todas queremos tener un parto respetado y humanizado, ¿no es cierto? pero, ¿qué es un parto respetado y humanizado? Y muchas también queremos un parto natural, pero, ¿qué es un parto natural? Estos conceptos están muy obsoletos en la mente de las madres o futuras madres que no se han informado.

La humanización del nacimiento consiste en conductas basadas en evidencias científicas y en el profundo respeto a la mujer y su bebé. Este término apareció a raíz de los cientos de malos tratos que reciben durante sus partos miles de mujeres y bebés en el mundo. El parto humanizado:

  • No necesariamente tiene que ser en el agua.
  • No necesariamente tiene que ser en casa.
  • No necesariamente tiene que ser bajo el combo de luz baja, música de la India, doula, incienso, flores flotantes…

La humanización es la CALIDAD de la asistencia, y no es significa que el profesional sea “bueno”, sino que busque el mejor equilibrio posible entre la medicina basada en evidencias y los deseos y la libertad de la mujer y el bienestar del bebé.

Por ejemplo, una cesarea programada no es un parto humanizado. Si programas una cesárea en una gestación sana, nada de lo anterior tiene validez y, aunque la asistencia puede ser respetuosa y amable y llenar de música y flores el quirófano, para cirugías programadas sin un real motivo médico, no cabe el término humanizado.

Sea como sea tu parto, y cómo elijas que sea, no vas a ser mejor o peor madre, pero elige y conoce lo que hay, por favor.

La información es muy importante, por eso os quiero contar la visión que tengo ahora y las recomendaciones que da la OMS en cuanto a cómo debería ser un parto:

Para empezar, es importante distinguir entre las distintas fases del parto:

¿Cuándo estoy de parto?

Puedes estarlo desde la semana 37 hasta la 42, aunque lo más normal es que sea alrededor de la semana 40. A las primerizas se les suele atrasar con frecuencia su fecha probable de parto y es normal.

Estas de parto si tienes contracciones uterinas dolorosas cada 10 minutos durante más de 30 min seguidos. Si las contracciones son esporádicas y no dolorosas no estás de parto. Esto puede ocurrir varias semanas antes de dar a luz, son las contracciones Braxton Hicks.

Tampoco hace falta “romper aguas” para estar de parto. La mayoría de las veces se rompe la bolsa que contiene el líquido amniotico más adelante o, hay raras veces, que ni siquiera se rompe, se llama “parto velado”.

La expulsión del tapón mucoso no es una urgencia si no conlleva complicaciones adicionales.

Fases del parto

1- La dilatación

Durante la dilatación, tu cuerpo comienza a generar oxitocina de forma natural, esta es la señal que te manda tu bebé diciendo que ya está preparado para salir al mundo. La oxitocina es la hormona del amor (es la misma que se genera cuando hacemos el amor) por tanto, es importante que en esta fase, para que no se inhiba, estemos en el mismo ambiente que nos gustaría cuando hacemos el amor: intimidad, no ruidos, no personas, no interacciones innecesarias. Si esto no se cumple, empieza la rueda del riesgo. No se genera oxitocina y se generará por contra adrenalina que es la hormona del miedo, estrés y ansiedad. Esto nos inhibe el proceso natural del parto haciendo que se desencadene su medicalización: monitoreo constante cuando no es necesario, administración de oxitocina sintética, epidural, sufrimiento fetal, episiotomía, riesgo de cesárea…etc

La dilatación natural suele durar de 5 a 12 horas pero el proceso puede ser más largo.

Los estímulos ambientales que activan el neocortex (luces, ruidos, voces altas, llamadas) excitan el sistema nervioso simpatico e inhiben el cerebro arcaico; los estímulos ambientales que activan el cerebro arcaico (oscuridad, intimidad, susurros, silencio,  ausencia de movimiento en el exterior) excitan el sistema nervioso parasimpático e inhiben el neocortex. El sistema parasimpático es el sistema de apertura y expansión, conduce al bebe al mundo.

Según la OMS: “No está demostrado que la monitorización fetal de rutina durante el parto tenga un efecto positivo sobre el bebé o sobre la madre. No se debería hacer uso del monitor más que en casos médicos cuidadosamente seleccionados y valorados, cuando haya riesgo de mortalidad perinatal o cuando el parto ha sido provocado artificialmente.

La monitorización continua impide el movimiento libre de la madre, tan importante en la fase de dilatación y expulsión, favoreciendo al sufrimiento fetal y a la prolongación del parto.

Según la OMS tampoco es necesario el rasurado (no hay ninguna evidencia de que los pelillos tengan ningún peligro de infección o similar) durante el parto, ni el enema (no va a evitar que te vuelvas a hacer caca, hablando el plata). En los hospitales que respetan los partos, no te obligan a hacer ninguna de estas dos rutinas tan arraigadas en España.

Tampoco es necesaria la via sino hay motivos médicos justificados y, de hecho hace que no puedas moverte libremente.

Tampoco es necesaria la episiotomía en la mayoría de los casos en los que se realiza.

2.-El expulsivo

El expulsivo es el momento de mayor dolor, pero a la vez el momento de mayor producción hormonal que lo inhibe, si es el proceso es natural.

Si es un parto natural, sin instrumentalización ni analgésicos artificiales, hay una fuerte deshinibición, comportamientos instintivos, expresión verbal muy intensa. Fatiga, sensación de no tener más recursos que puede llevar a pedir anestesia. Si decides que tu parto sea natural, el marido o matrona no deben acompañar este momento de rendición o impotencia (es en el único momento que no). La mujer encontrará nuevos recursos, nuevas técnicas. El lenguaje de la mujer aquí es simbólico, metafórico, la mujer está en su estado más humano, más mamífero. Muchas lo describen como un viaje a otro planeta en el que solo actúan por instintos.

En el expulsivo hay dos fases: la fase pasiva que es cuando el bebé se va encajando por el canal de parto para salir, puede durar hasta 2 horas. La fase activa dura unos minutos y es cuando ya se ve la cabeza.

La OMS recomienda: “Las mujeres no deberían estar acostadas sobre la espalda durante el trabajo de parto. Se las debería estimular para caminar durante el trabajo de dilatación y para elegir la postura que deseen para el momento del parto nacimiento”.

3.- El alumbramiento de la placenta

El alumbramiento de la placenta puede durar hasta 60 min si no es inducida, si es inducida con oxitocina artificial, durará aproximadamente 30 min. Ayuda mucho a la expulsión de la placenta el contacto inmediato con el bebé para que amamante lo antes posible. Cuando esto ocurre, se produce  un pico muy alto de oxitocina que hace que se produzcan los llamados retuertos (contracciones uterinas) que provocan el útero de la madre se contraiga y salga la placenta.

 

Estas son algunas de las rutinas hospitalarias que interfieren en el desarrollo del parto:

  • La administración de oxitocina sintética inhibe la producción de oxitocina endógena, la hormona del amor que prepara para el vínculo tras el nacimiento. Pero la oxitocina sintética no tiene efectos sobre las emociones y la conducta. La madre “no sufre”, el bebé sí. Por eso no es lo mismo que ponerse anestesia para quitarse una muela.
  • La adrenalina también inhibe la producción de oxitocina. Es inevitable segregar adrenalina cuando uno se siente observado, físicamente incómodo, a la merced de otra persona, obedeciendo órdenes, cuando tiene que hablar o pensar, cuando se tiene miedo.
  • La administración de anestesia o analgesia química inhibe la secreción de endocrinas, opiáceos internos que también intervienen en toda experiencia extática, de placer y de apego. Las endocrinas juegan un papel fundamental en la creación de relaciones de dependencias como motivador de estas relaciones. Los opiaceos que contiene la epidural pueden afectar al bebé, que nace menos alerta y dispuesto para establecer este vínculo, un efecto que puede prolongarse durante días. La producción interna de endocrinas también ha demostrado ser un elemento clave en la duración de la lactancia. Cuantas menos metaendorfinas hay en la sangre de la madre, menos dura la lactancia.
  • La abrupta separación madre-bebé tras el nacimiento para las a menudo practicas innecesarias rutinas postparto, impiden que estén juntos, piel con piel, que es el impulso natural y en anhelo de ambos, mientras dura el pico de oxitocina tras el nacimiento. Es un momento mágico, que dura como mucho 2 horas, hasta que el bebé se duerme, y no vuelve más. Ese pico de oxitocina también resulta inhibido por la inyección de oxitocina intravenosa para acelerar el alumbramiento de la placenta.
  • Las cesáreas programadas sin esperar a que se produzcan las contracciones hacen que el nacimiento se produzca sin la secreción de las hormonas naturales del parto, las hormonas del amor. Si en el parto natural se interfiere el encuentro madre hijo, en el caso del parto por cesárea, suele ser la última de las prioridades. El encuentro se produce a menudo 2 horas más tarde, entre un bebé que no ha experimentado el trabajo del parto y una madre dolorida que acaba de sufrir una operación de cirugía mayor.
  • Las separaciones arbitrarias madre-bebé y la administración de biberones de leche de fórmula y suero glucosado cuando el bebé esté en el nido interfieren en la lactancia materna. Las tasas de éxito en la lactancia mujeres que tienen un parto medicalizado son menores de las que tienen un parto fisiológico.

Cuando el bebé nace la OMS recomienda: “Ubicar al bebé sobre el abdomen de la madre y secarlo inmediatamente, cortar el cordón una vez que hayan cesado las pulsaciones del mismo mientras el bebé se encuentra con su madre, siempre y cuando no exista una hemorragia significativa; incentivar el cuidado materno piel con piel con su bebé al menos las primeras dos horas después de parto, así como todo lo que sea posible durante el postparto inmediato y posteriormente”.

Sobre el alumbramiento de la placenta y qué hacer tras el nacimiento del bebé es muy interesante este libro: La Placenta, El chakra olvidado, de Robin Lim, habla de la importancia del vínculo entre ella y el bebé, es muy interesante todo lo que explican sobre el “Nacimiento Lotus”.

En los partos, está totalmente demostrado que intervenir sin necesidades un factor de riesgo en sí mismo, ya que cuando más se intervienen, más se interfiere en el parto, y más susceptible es de complicarse.

Las denuncias que las madres interponen a los médicos por negligencia médica, se producen, sobre todo,  por no haber hecho una cesárea a tiempo o haber cometido una negligencia relativa a la cesárea, y nunca por las intervenciones que precedieron a la operación. Es fundamental que las sentencias contemplen el riesgo de haber usado oxitocina sintética, o de obligar a la mujer a parir tumbada, por ejemplo, que es o que en la mayoría de los casos produce complicaciones. Sino, el número de cesáreas no parará de crecer y crecer.

Mis recomendaciones:

  • Leer libros e informarse antes de tener una opinión y una decisión sobre cómo quieres que sea tu parto.
  • Elegir un hospital que te de confianza o una matrona para que asista tu parto en casa, si lo prefieres.
  • Guiarte por tu intuición y tu corazón y pasar de los comentarios de los demás. Todas sabemos que los riesgos existen, pero si nos informamos adecuadamente, podemos crear nuestro propio criterio con una base sólida.
  • Vuelve a lo básico, somos mamíferos y estamos preparadas para parir y para el dolor del parto si quieres hacerlo de forma natural.
  • Informate para quitarte miedos y ansiedades.
  • La medicina es un gran avance en los partos de riesgo (10%). Pero estar embarazada no es estar enferma.
  • Si eliges epidural o que te realicen más intervenciones, o cambias de opinión durante el parto, está bien, no vas a ser peor madre. Pero elige tu, es tu parto.
  • Hacer ejercicio diario hasta el final del embarazo: yoga, natación y andar es lo mejor.
  • Comer muchas frutas, verduras y beber mucha agua para evitar el estreñimiento.
  • Descansar y dormir todo lo que necesites.
  • No estresarte con el trabajo (quítate tareas) estás creando una vida dentro de ti. Valórate y agradece cada día el regalo que estas teniendo.
  • Meditar y entrar en contacto con tu bebé.
  • Hacerte masajes si puedes.
  • Ejercicios de kegel, masaje perineal y utilizar EPI NO Delphine Plus (opcional para trabajar el suelo pélvico antes y después del parto: 118€) para evitar episiotomía.

Recomendaciones sobre hospitales que respetan el parto natural:

Yo he investigado en Madrid, Cádiz y Málaga que son los que me interesan pero tenéis una web muy interesante que habla sobre más hospitales que respetan el parto en España: www.ihan.es

En estos hospitales puedes llevar tu Plan de Parto (publicaré el mío cuando lo tenga listo) y elegir cómo quieres que sea, siempre se intentará que sea de la forma más natural posible. He elegido sólo estos porque son los que mas me habéis recomendado con mucha diferencia con respecto al resto.

Hospital Universitario de Torrejón, Madrid

Hospital Universitario Puerta de Hierro, Majadahonda, Madrid

Hospital HM Nuevo Belén, Madrid

Hospital Costa del Sol Marbella, Málaga

Hospital Universitario Puerto Real, Cádiz

Sobre el parto en casa

La OMS reconoce que no hay más riesgo de practicar un embarazo en casa que en el hospital siempre y cuando el embarazo no se encuentre dentro del 10% de embarazos de riesgo. De hecho, las tasas de satisfacción postparto son muy superiores en los partos en casa con respecto a partos en hospitales. No hay ningún estudio que demuestre que sea más peligroso.

Matronas y doulas recomendadas:

Otros datos de interés:

Y… ¿Cuál es mi plan?

Yo estoy ahora en la semana 23 y sigo leyendo e informándome. Tengo cita con todos los hospitales que me han recomendado y con matronas que asisten en casa y elegiré la opción que mi corazón y mi intuición me digan. Es un gran trabajo y muchas horas invertidas, pero estoy feliz de hacerlo así. Creo que la información es poder.

Me encantaría que mi parto fuera lo más natural posible, pero estoy preparada para que pueda ser cualquier otro parto porque pueda complicarse. Se que no todo depende de mi, pero se que mucho sí, y también se que eligiendo y disfrutando de este proceso, será un buen parto, toque lo que toque. Sé es que voy a estar feliz en ese momento y sin miedo y que lo intentaré disfrutar cada segundo. Esperaré a mi pequeña con todo el amor que se pueda recibir a alguien.

La educación prenatal es educación sexual y debería empezar desde que somos niñas. Es la única forma de acceder a nuestro cuerpo gestante de forma natural y sin miedos, entendiendo nuestra función biológica y la fisiológica del desarrollo femenino. Para naturalizar el dar a luz, debemos naturalizar nuestro cuerpo de hembra, la menstruación, la fertilidad, los ciclos, las hormonas, las tetas, la lactancia y todas las transformaciones para que podamos tener partos satisfactorios, amorosos y saludables.

Madres, futuras madres, mujeres, niñas, os pido unión, flexibilidad y no juicios. 

Espero haberos ayudado a todas las mamis, me hace muy feliz poder compartir esto.

Bss!

Aquí tienes el resto de posts sobre el embarazo y el parto:

* Mi primer trimestre de embarazo

* Mi segundo trimestre de embarazo

* Mi investigación sobre el parto respetado (post muy recomendado)

* Libros y pelis sobre el embarazo y el parto

* Mi plan de parto

* La lista de la compra para cuando nazca tu bebé

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